El IRS ha definido una amplia lista de gastos médicos y procedimientos que pueden pagarse con tu HSA. Algunos tienen requisitos específicos para calificar, y otros, como las primas de seguro, no están cubiertos en absoluto.
Gastos comúnmente compatibles
Consultas con médicos, dentistas y especialistas
Medicamentos recetados e insulina
Servicios de ambulancia
Atención hospitalaria y hospitalización
Atención quiropráctica
Acupuntura
Audífonos y sus baterías
Anteojos, lentes de contacto y cirugía ocular (incluyendo LASIK)
Fisioterapia
Tratamiento de salud mental, incluyendo atención psiquiátrica y consultas con psicólogos
Programas de tratamiento para el abuso de sustancias y el alcoholismo
Perros guía y otros animales de servicio
Productos de cuidado menstrual
Gastos no compatibles
El IRS estableció una amplia lista de gastos médicos calificados, pero hay gastos notables que no considera calificados.
Lo siguiente no puede pagarse con una HSA:
Cuidado infantil para bebés sanos
Primas de seguro médico*
Gastos funerarios
Ropa de maternidad
Gastos veterinarios
Vitaminas y suplementos nutricionales (a menos que un médico los recomiende específicamente para tratar una condición diagnosticada)
Cirugía estética
Membresías de gimnasio o clubes deportivos
Medicamentos sin receta, a excepción de la insulina
Artículos o procedimientos ya reembolsados por tu plan de salud o una FSA de propósito limitado (Limited Purpose FSA)
Si ya pagaste alguno de estos con tu HSA, consulta "Corregir un gasto no calificado".
¿No estás seguro si algo califica?
Esta lista cubre los casos más comunes, pero la lista real del IRS es mucho más extensa. Si no encuentras tu gasto específico aquí, consulta a un profesional de impuestos, o visita la HSA Store que contiene una amplia base de datos en la que se pueden realizar búsquedas.
