Las cuentas de ahorro para la salud (HSA) son cuentas bancarias, igual que una cuenta corriente o de ahorros. Los saldos en efectivo de tu HSA se mantienen en un banco asegurado por la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC). Están cubiertos hasta por al menos $250,000 por depositante, por banco asegurado por la FDIC, por categoría de titularidad, en combinación con cualquier otro depósito que tengas en el mismo banco. (La mayoría de las HSA caen bajo una sola categoría de titularidad, así que $250,000 suele ser el límite aplicable.)
Riesgo de inversión
Si tu plataforma de HSA ofrece opciones de inversión y decides invertir, la cobertura de la FDIC no aplica a los fondos invertidos. Los fondos invertidos conllevan su propio riesgo de inversión.
Para más información, visita https://www.fdic.gov/resources/deposit-insurance
